La
cocina de scappi De su obra titulada " Del arte de cocinar, escrita en la
segunda mitad del siglo XVI, Bartolomeo Scappi, cocinero privado del Papa Pío
V, describe e ilustra con varios grabados el diseño y equipamiento de una
cocina moderna de la época. En su libro comenta que: Es necesario conocer el
plano y la manera de construir una cocina, ya sea particular o destinada a una
colectivadad o procurarse todo tipo de objetos indispensables para su
funcionamiento. La cocina debe estar colocada de preferencia, en un lugar alejado,
preservardo del público. Debe edificarse sobre un terreno plano y, sobre todo,
debe ser alegre, ventilada y bien distribuida, con chimeneas altas y amplias.
Las campanas deben vastas con vridas de fijación de hierro y llaves a cada
lado. Tambien hay que fijar algunos hierros a los muros, para atar las
cadenas.
En el grabado obtenido en su obra se puede observar una alta
chimenea provista de ganchos y garfios bajo la cual se encuentra el fuego
rodeado por un espetón para asar viandas y una pantalla para proteger del calor
al pinche. El espacio de cocción se continúa a mano derecha con un grill y unos
fogones de brasas sobre los q se observa varios recipientes con alimentos
sometidos a cocción. En su proximidad se dispone de utensilios clavados en un
soporte, mientras que del techo cuelga una fuente de iluminación y ganchos
destinados a soportar materias primas que también contienen en distintas
distantarías y en el cofre situado sobre los fogones. A mano izquierda se
observa iba pila con fuente de agua para abastecer la cocina y atender las
tareas de lavado . En primer término se aprecian cinco mesas con diferentes
utilidades: soporte para un gran mortero, trabajo de masas, despiece de carnes,
manipulación de pescados y emplazado de comidas.
A ambos lados del cuerpo principal se observa habitáculos
que complementan el completando la cocina. Resulta curioso observar que en
cierta manera, como se comprobará en este capítulo la ilustración recrea gran
parte una serie de zonas o espacios culinarios que todavía persisten en el
diseño de las cocinas actuales.
Definición de circuitos y zonas
Los planos de ingeniera representan la plasmación del diseño y el soporte ideal de ayuda en la tarea de planificar la cocina mediante la definición de sus circuitos y zonas. Sin duda la utilización de estos planos facilita la materialización en forma de borradores o de bocetos de las diferentes opciones alternativas que sucesivamente vayan barajándose y simplifica la valoración de los pros y contras de cada una de ellas por parte del equipo humano encargado de realizar el diseño. Para diseñar una cocina se debe partir de uno en el que se detallen los locales y donde también figuren los polares, ventanas, claraboyas, puertas y escaleras, y la representación de las paredes internas y externas, locales contiguos y cualquier otro elemento de construcción. Se recomienda el uso de escala (es decir, un centímetro de plano representa cincuenta en la cocina), ya que de una aplicación resulta un plano de tamaño manejable al mismo tiempo que se facilita la visualización de detalles y el cálculo de las distancias escaladas. También se puede utilizar opcionalmente la escala 1:100 –e incluso 1:200-, sobre todo en las cocinas de grandes dimensiones. Para facilitar la interpretación de las distancias del plano se emplea una regla especial denominada (escalímetro) en la que se correlacionan mediante dos escalas superpuestas la distancia contenida en el plano y su equivalente real. La proyección ortogonal con vista superior es la más adecuada a estos efectos, por lo que es la empleada en la confección de las figuras de este manual, aunque de firma complementaria también se pueden emplear durante el proceso de diseño proyección en forma de (rendering), consistentemente en la transformación de los planos bidimensionales en una respectiva tridimensional. El plano, obviamente}, debe de adaptarse al control de la superficie existente y a los diferentes elementos constructivos como pudieran ser polares, lo cual puede suponer un importante factor limitante aducido con frecuencia por los actores del proceso creativo. En principio la disposición de un local con firma cuadrada o ligeramente rectangular y con el número mínimo posible de pilares, cuando sea posible, resulta de elección para facilitar la relación del diseño de la cocina.
En ningún caso se debe cometer el error de comenzar a situar en el plano, de un modo improvisado y si un criterio, las diferentes zonas e instalaciones de la cocina. Previamente se han de definir una serie de circuitos y zonas que constituyen la esencia del diseño. Para ello es necesario tomarse todo el tiempo necesario en el análisis de las diferentes opciones y confecciones el número de bocetos que sean necesarios dada la enorme importancia de esta fase. El programa informático de esta fase. El programa informático comercial más empleado para este fin es el denominado (AutoCAD). Esta tarea se realizará respetando una serie de pasos secuenciales.
Forma de distribución de las distintas zonas a continuación:
-Recepción de materias primas.
-Almacenamiento y mantenimiento de alimentos.
-Descongelación.
-Preparación climatizada (cuartos fríos).
-Cocción.
-Pase.
-Office de camareros.
-Lavado y almacenamiento de vajilla y plonge.
-Almacenamiento y limpieza de contenedores de residuos de
sólidos ( cuartos de basuras ).
-Almacenamiento de productos y útiles de limpieza.
-Aseos y vestuarios de personal.
De este modo, por ejemplo, las partidas de entremier,
salsero y asador se situarán en la zona de cocción, aunque el asador utilizará
el cuarto frío de carnes para determinadas prácticas por ejemplo el despiece o
fileteado de las carnes crudas, y la partida del entremesero se situará en el
cuarto frío de alimentos elaborados.
La partida pescadero se situará en el emplazamiento
destinado a los pescados del cuarto frío de alimentos sin descontaminar de
origen animal, aunque las cocciones se efectuaran en la zona de cocción. En la
partida pastelero o repostero se situará en el cuarto frío de repostería.
Aplicación de los principios de higiene
Los circuitos y zonas definidas deben cumplir una serie de
principios de higiene aplicables a todo tipo de cocinas:
-Marcha hacia adelante Se traduce en la disposición de las
diferentes zonas garantizará que cada operación a la que se somete el alimento
desde que se recepciona como materia prima hasta que se sirve.
Esto implica que se dispondrán de modo secuencial en este
orden las zonas de recepción de materias primas, almacenamiento de alimentos,
cuartos fríos, cocción y pase y el comedor del cliente
Asimismo, este principio regirá la disposición de las
instalaciones en el interior de cada emplazamiento y de estos en cada zona de
la cocina. Atendiendo las disposiciones secuenciales:
-En la plonge: mesa para depósito de recipientes, ollas y
otros utensilios sucios, escurridor, entre otros utensilios de limpieza.
- En el cuarto frío de alimentos crudos sin descontaminar de
origen vegetal: mesa para depósito de vegetales sin lavar, pila para lavado y
desinfección, pila de aclarado entre otros.
-En la zona de cocción y pase: instalaciones de cocción,
armario calorifíco y emplazamiento para el pase de comidas calientes.
Separación de zonas, emplazamientos y circuitos limpios y sucios
Este es un principio que pretende
minimizar el riesgo de contaminación cruzada de los alimentos. Para cumplirlo
se debe garantizar las siguientes condicione:
· Las zonas que poseen riesgos de contaminación
como el aseo, vestuario de personal, limpieza de contenedores se mantendrán
separados de las restantes.
- Dentro de una misma zona de emplazamiento los alimentos alimentos si descontaminar no envasados se mantendrán separados de los alimentos contaminados, como sucede en las zonas de descongelamiento, almacenamiento y cocción.
- Dentro de la misma zona se mantendrán separados los emplazamientos sucios que pongan en riesgo de contaminación a los limpios.
- Los circuitos sucios y limpios se deben separar para impedir contaminaciones y para esto se evitara en lo posible los siguientes cruces:
1.
De circuito con alimentos
2.
De alimentos con utensilios sucios
3.
De alimentos contaminados con alimentos
descontaminados
4.
De utensilios limpios con utensilios sucios
5.
De personas provenientes del exterior con
personal de cocina
Diferenciación entre ambientes fríos y cálidos
Las zonas o emplazamientos en
donde existan instalaciones que generen calos (cocción, lavado de bajillas)
mantendrán una separación suficiente de aquellas en donde existan instalaciones
que generen frio (cuartos fríos, mantenimiento de refrigeración y congelación)
de manera que se garanticen las condiciones ambientales adecuadas.
Facilidad de limpieza
El cumplimento de este principio implica los siguientes
requisitos:
1 En
la construcción de la cocina se evite la presencia de espacios angostos de
difícil acceso para la limpieza como recovecos, sobretechos y de estructuras
superfluos como tabiques, paneles o puertas donde no se necesitan.
2 En
la disposición del mobiliario y las maquinas exista un espacio circundante
suficiente respecto al suelo, las paredes y los techos colindantes que
faciliten un acceso al mismo.
La falta de consideración de
estos requisitos convertirá a una de las más importantes medidas de higiene
alimentaria (la limpieza) en gravosa y difícil, cuando no de posible
realización.
Flexibilidad del diseño
Este principio
persigue que el diseño facilite la adaptación de la empresa a aquellos cambios
sobrevenidos tan frecuentes en este
sector que puedan producirse por modificación de menús, adquisición de máquinas
con una tecnología distinta, implantación de nuevas técnicas culinarias o
cualquier otro factor. En caso contrario, la implementación d la higiene, al
margen de la de otros aspectos, podría verse gravemente obstaculizada.
La aplicación
práctica de este principio se traduce, por ejemplo, en prever suficientes
canalizaciones de desagües y tomas para
los suministros de agua y electricidad (grifos y enchufes), en el ejemplo
cuando sea factible de latiguillos elásticos en las conexiones de
canalizaciones, en la sustitución de tabiques de obra por paneles de siempre
que sea posible, en la dotación de mesas móviles frente a atornilladas fijas, o
en las instalación de cámaras de obra. La disposición de conductos continuos
donde situar los enchufes representa otro de los posibles recursos para
facilitar la flexibilidad.
Separación de productos y útiles de limpieza
Para garantizar
este último principio de higiene en el diseño se preverán áreas y /o
instalaciones destinadas al almacenamiento de estos productos y útiles con el
objeto de prevenir el riesgo de que contaminen a los alimentos.
Interrelación de zonas
Las diferentes
zonas se interrelacionaran de forma cohesionada, sin que existan espacios
muertos o ajenos a la cocina entre ellas. Con ello se persigue que el proceso
de elaboración de cocinas se efectué de forma continua y sin paradas que puedan
repercutir negativamente en la higiene. Este mismo principio se conseguirá para
la conexión ente la cocina y el comedor, no obstante, aquellas zonas que no
estén directamente relacionadas con la elaboración de comidas o con el lavado
de vajillas y utensilios suelen resultar recomendable situarlas distanciadas de
esta agrupación, aunque de tal modo que no se precise de una circulación
exterior para acceder a ellas. Se pueden citar los siguientes ejemplos:
- zona de aseos y vestuarios del personal separada de la cocina por un pasillo distribuidor.
- Zona de almacenamiento de útiles de limpieza situada en una dependencia alejada de la cocina.
- Zona de almacenamiento y limpieza de contenedores de residuos sólidos situados independizados de donde se encuentre la cocina.
Delimitación de zonas
Las distintas
de zonas y emplazamientos de la cocina no deben considerarse necesariamente
como áreas cerradas delimitadas mediante barreras físicas tales como puertas y
tabiques o paneles separadores. En ocasiones, la sola delimitación espacial. Es
una opción suficiente y recomendable, al facilitar la comunicación entre las
zonas y su limpieza, al mismo tiempo que se evita la contaminación cruzada a
través d manivelas y tiradores de puertas, especialmente en establecimientos de
dimensiones reducidas sin personal específico para llevar a cabo de forma
exclusiva las diferentes operaciones de que se componen los distintos procesos
de elaboración de comidas. Se pueden citar como ejemplos de delimitación
espacial en lugar de mediante barreras físicas:
·
La
separación entre la zona de cocción, zona de lavado y almacenamiento de vajilla
y plonge, y zona de pase.
· La
separación entre la zona de recepción y el emplazamiento de almacenamiento de
alimentos a temperatura ambiente.
Por el
contrario en cocinas donde se persiga obtener una excepcional calidad de aire,
se recomienda delimitar determinadas zonas mediante barreras físicas. En este
caso se pueden utilizar, además cortinas de aire o cortinas rotatorias para
garantizar un óptimo aislamiento ambiental. El máximo grado de control
ambiental se alcanza en las denominaciones “salas blancas”. En ellas el
aislamiento físico se combina con filtrado para disminuir la concentración de
partículas y bacterias y un estricto control de la temperatura y humedad.
Además el aire interior, una vez condicionado, es mantenido en sobrepresión y
aislado mediante un sistema de doble puerta para evitar la entrada del
procedente de otras zonas de otras zonas donde no haya sido filtrado. Existen diferentes clasificaciones
de las salas blancas en función de cual sea la concentración ambiental de
partículas obtenida. Esta opción es
recomendable en grandes cocinas que cuenten con unos procesos de elaboración
altamente industrializados y normalizados, en donde se dispone de personal
específico para realizar las tareas propias de cada una de las zonas de cocina.
Un ejemplo típico lo constituyen los locales de envasado de grandes cocinas
centrales que elaboran comidas mediante línea fría destinadas a colectividades
numerosas.
Cálculo de dimensiones de las zonas de limpieza
La dimensión es
tal vez el aspecto del diseño de la cocina que va influir de una forma más determinante en su posterior gestión
higiénica. Una cocina infra dimensionada en su totalidad o en algunas de sus
zonas representa un grave problema de diseño que se traducirá en una gestión inadecuada por los siguientes
motivos.
- Retardación en la realización de las actividades y paradas por falta de espacio para trabajar o para colocar instalaciones dotadas de la dimensión precisa.
- Realización de las prácticas higiénicas inadecuadas si la falta de espacio provoca un déficit de instalaciones, como sucede, por ejemplo, con el lavado escaso de las manos o el mantenimiento de los alimentos a temperatura incorrecta en los respectivos casos de carencia de un número suficiente de lavamanos o de instalaciones para el mantenimiento de alimentos.
- Riesgo de contaminación cruzada por falta de separación entre zonas, emplazamientos y circuitos sucios y limpios.
- Desorden y desorganización por utilización inapropiada de espacios o instalaciones en sustitución de aquellos que se encuentran saturados u ocupados , como sucede, por ejemplo, cuando se usa en un lavamanos para depositar un recipiente un recipiente con alimentos al no disponer de suficientes mesas de apoyo libres.
- Utilización de suelos como depósito de recipientes o materias primas cuando faltan superficies de apoyos o estanterías de almacenamiento.
- Dificultad de limpieza de acuerdo a los accesos reducidos que se generan y el cumulo de alimentos y utensilios
- Estrés de los trabajadores y entorpecimiento de sus actividad por interferencia entre ellos y superposición espacial de las diferentes operaciones de procesos de elaboración lo cual, con total seguridad, repercutir en una desatención de las practicas higiénicas.





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